Imaginales

El imaginal es el nombre que recibe la célula en estado de transformación en el cuerpo de la crisálida hacia la mariposa. Leí esta información en un libro de Claudio Naranjo: "La agonia del Patriarcado", y desde entonces no pude desprenderme del aroma a verdad que exhala esta afirmación: en este momento de la historia todos y todas somos imaginales.

jueves, marzo 16, 2006

Amig@s y colegas: estoy muy contenta de participarles que EL VARON A TRAVES DE DOS SIGLOS: UN ENSAYO REFLEXIVO INSPIRADO EN UNA OBRA DE ELISABETH BADINTER. ha sido aceptada para su presentación oral en el II Coloquio Internacional de Estudios sobre Varones y Masculinidades y el I Congreso Nacional de la Academia Mexicana
de Estudios del Género de los Hombres. Tendrá lugar del 21 al 23 de junio de 2006, en la ciudad de Guadalajara, México, en las instalaciones del Centro Universitario de Ciencias Económico Administrativas (CUCEA), de la Universidad de Guadalajara.
Salute!
Martha

jueves, marzo 09, 2006

martes, marzo 07, 2006


MANGA

Estuve casada con una artista, dibujante de comics. Les aseguro que es una forma verdaderamente poderosa de incidir sobre la realidad. Hoy me desperté con ganas de investigar un poco esto del efecto que en nuestra psiquis producen los dibujos animados, en especial el manga. Confesad: ¿quién no se enamoró alguna vez del novio de Candy, jejje, si puedo ser siniestra... O quien no sintió sus emociones mas extremas atrapado frente al la TV a la hora de Astroboy jajja!! (ellos lo pueden ser mas...) “La Manga es la palabra con la que los japoneses de hoy dicen "comic" o "historieta". Aunque en el siglo XVIII designaba los dibujos del pintor japonés Hokusai, que mezclaba imágenes y texto, posteriormente se siguió utilizando esta palabra para otras obras, que cumplían mas o menos con dicho requisito.En el periodo de la post segunda guerra mundial, nacen en Japón los emonogatari, como resultado del contacto entre los historietistas japoneses y los occidentales.Sin embargo, el verdadero inicio del manga como hoy es conocido, se dio en 1947 con Tezuka Osamu, un medico quebrado, que copiando el estilo de Disney, crea una historia de robots que obtuvo un éxito impresionante y en menos de cinco años, ya había creado mas de cinco nuevas series, entre las cuales la mas famosa y conocida es Tatsuwan Atom (Astro Boy), su mas famosa creación.Su estilo, que ya incluía los ojos grandes y las facciones occidentales de los personajes, fue rápidamente copiado y adaptado por diversos dibujantes. Así, el manga, gano una identidad propia con respecto a su "predecesor" norteamericano.El manga para muchachas (mas o menos entre 7 y 16 años) es conocido como shoujo, en donde se enfatiza mas el desarrollo de las relaciones personales y sentimentales de los personajes que en su contraparte masculina el shonen. . El manga para "adultos" es conocido como hentai, y su contenido mezcla en su mayoría pornografía con extrema violencia, quizá su representante mas famoso es Urotsukidoji (The legend of the Overfiend, que es en realidad la primera parte). Además, un MANGAKA es alguien que dibuja manga, un SEIYUU es un "actor" de anime, es decir el que hace las voces de un personaje, y un OTAKU es un aficionado del anime y el manga (en occidente, obviamente.“
http://www.sitographics.com/dicciona/m.html
Ahora una buena sintesis de alguien que ademas de usar la herramienta, da a conocer fórmulas y secretos. Eso es lo que a mi me gusta, como buena hereje...
"En general, podríamos decir que quien produce este tipo de medios tiene en sus manos la responsabilidad que tendría un educador de preescolar.Historieta es una palabra de origen castellano, usada principalmente en Argentina, Cuba o España, aunque también se le dice de otras formas como “tebeo” en España; “monitos” o “cuentos2 en México; “muñequitos” en Cuba; etcétera. En otros idiomas, la historieta recibe los nombres de bande desciñe en francés, comic en ingles, fumetti en italiano, manga en japonés, quadrinhos en portugués de Brasil, patufet en catalán, etcétera. De todos modos, hacia los años 70 del pasado siglo, se empezó a imponer en el mundo hispanohablante el término de origen anglosajón “cómic” y, desde finales de los 80, “manga”, aunque este último se refiere únicamente a la historieta japonesa o de estilo japonés.3Algunos dicen que el nacimiento de la historieta data de 1896, cuando Richard Outcault crea para el diario Journal —aprovechando las nuevas tecnologías de impresión a color— The Yellow Kid, un personaje de rasgos orientales con una túnica amarilla sobre la que se leían frases de tono popular. El éxito esta historieta fue tal, que se publicó durante casi 20 años en varios periódicos. Sin embargo, hay otros que opinan que Katzejammer Kids, de Rodolph Dirks, de 1987, fue realmente la primera historieta, porque él fue quien introdujo el uso de “bocadillos” o “globos” que contienen el diálogo, dándole más dinamismo al conjunto de la historia gráfica. A partir de esos años, y principalmente en Estados Unidos, la historieta ganó tantos adeptos que se constituyó como toda una industria.La extensión de géneros y de personajes que podemos encontrar dentro del campo de las historietas es muy vasta. En sus primeros año, y específicamente durante la década de los 30, los relatos de ciencia-ficción y aventuras capturaron la imaginación y la preferencia de los lectores, y dentro de estos relatos nacieron personajes fascinantes que se convirtieron en verdaderos emblemas de su época: los superhéroes.Entre ellos podemos mencionar —por sólo citar algunos— a Buck Rogers (1929), de Phillip Nowlan y Dick Calkins, La Sombra (1929), de George C. Jenks, Tarzán (1929), de Harold Foster y Burne Hogarth —basado en el personaje literario de Edgar Rice Burroughs—, Dick Tracy (1931), de Chester Gould, Flash Gordon (1934), de A. Raymond y Dan Barry, Mandrake el Mago (1934), de Lee Falk y Phil Davis, El Llanero Solitario (1938), de Fran Striker, y Charles Flanders y, por supuesto, Supermán (1938), de Joe Schuster y Jersey Siegel, Batman (1939), de Bob Kane y Hill Finger, el Hombre Araña (1964), de Stan Lee y Steve Dicko, y los ahora famosos Hombres X (1965) de Stan Lee y Jack Kirby.La evolución de los cómics ha sido paulatina. Algunas veces se han frenado publicaciones por causas sociales o económicas, como en la Segunda Guerra Mundial, que trajo consigo el cierre de muchos periódicos y, en algunos casos, el encarcelamiento de algunos de sus artistas. Hergé, dibujante belga creador de Tin Tín —un reportero adolescente que hacía expediciones por todo el mundo, apreciado principalmente en Francia y España— se vio en serios aprietos cuando los Aliados liberaron su nación y descubrieron que había trabajado en uno de los periódicos manejado por los alemanes, a pesar de que sus contribuciones no eran políticas ni apoyaban al régimen nazi. Durante esta época, la historieta tuvo muchas funciones. En Gran Bretaña fue un medio masivo para levantar la moral satirizando a los alemanes y, principalmente, a Hitler; mientras que en Estados Unidos nacieron, bajo pretexto, personajes patrióticos propagandísticos como el Capitán América.En 1954 se publica en Estados Unidos La seducción del inocente, de Frederick Wertham, libro que intenta demostrar que los comic books son perniciosos para la juventud a través de argumentaciones tendenciosas y absurdas. Los editores, al ver el revuelo que esto causa y después de un juicio del Congreso, fundan el Comic Code Authority, órgano de autocensura que dará el visto bueno a las publicaciones que salgan a las calles. Hoy en día las cosas son distintas y las nuevas editoriales han roto con estos lazos de control, ayudando a las más grandes a redefinir sus publicaciones.La historieta no sólo nace a la par de la cinematografía, sino que comparte con ella un lenguaje narrativo único, en el cual la pintura, la literatura y el teatro prestan elementos para contar historias de manera dramática; esto se suma al hecho de que la vida de un personaje y sus vicisitudes pueden extenderse durante años. Por ser un producto popular, hay un constante reflejo de la sociedad del momento, creando una empatía total con quien la lee. El ejemplo más claro de esto es el del Hombre Araña. Cuando este personaje nació en 1965, ya existían otros adolescentes con poderes, pero siempre se trataba de personajes respetados y aceptados por la sociedad, tanto en su faceta de superhéroes como en la de personas comunes. Esto no pasa con un débil Peter Parker, que, en cambio, era un chico que sufría los vituperios de una sociedad enfocada al más fuerte y audaz, que al descubrir sus poderes y vivir una tragedia —la muerte de su tío a manos de un ladrón que Peter no capturó por indolencia—, cambia radicalmente su situación: toma un camino heroico y ve la oportunidad de sobresalir. Muchos lectores han visto reflejadas sus vidas en esta historieta y por eso, hoy por hoy, sigue vigente.El proceso de creación de una historieta lleva tiempo, es un producto artesanal que requiere de muchísimos elementos para formular una propuesta que no sólo se base en la acción del momento. Es necesario delinear el perfil psicológico de los personajes para determinar su actuación en tal o cual situación; hay algunos tan complejos que explicarlos llevaría a estudios psicológicos profundos, como puede ser el caso de Batman. Lleva tantos años en la industria y ha sido redefinido por tantos escritores, que ya no es lo que en un principio creó Bob Kane. Grandes autores del cómic han creado obras complejas de narración atrayendo a público más maduros. Éste es el caso de la antítesis del cómic estadounidense, Humanoides Internacional, de un grupo de creativos europeos —entre ellos Moebius—, quienes formulan una corriente de ciencia-ficción para adultos que trata temas con mayor razonamiento, no sólo para entretener. Escritores como Jodorowsky han creado muchos títulos para este medio de expresión, sin limitarse en el estilo a los temas.Otra parte fundamental de la historieta es el dibujo. Actualmente no existen reglas específicas para la creación de una historieta, que en un principio contenía la acción de los personajes dentro de cuadros que se sucedían en una retícula más o menos ordenada, pero que con el paso del tiempo ha permitido a los elementos del dibujo exceder los límites. La narración gráfica, por lo tanto, es fundamental para la expresión de la historia, aun en los ejemplos menos honrosos, como es el caso de El libro vaquero y sus similares: las poses de los personajes, sus actitudes faciales, los encuadres y las tomas deben mantener coherencia con el cuadro que lo sigue, si lo que se quiere es narrar con verosimilitud.Lo único que diferencia un buen dibujante de uno malo es la claridad con la que realiza su trazo, porque por más complejo o expresivo que pretenda ser, se dirige a un público variado y masivo y debe mantener elementos reconocibles, de la misma manera que cualquier sistema de signos.Dentro de los signos utilizados en el lenguaje de la historieta debemos mencionar las onomatopeyas, que son la traducción escrita de sonidos que agregan dramatismo a los momentos de acción, sobre todo durante batallas o momentos de terror: BOOM! POW!, CRASH!, BANG!Enumerar a los innovadores de la historieta sería ocioso, ya que, generalmente, lo único que se reconoce es la obra y el personaje, que rebasan al creador como figura pública. Aun en Europa, donde los personajes son dibujados casi exclusivamente por sus creadores, estos últimos no forman parte de la memoria de la mayoría. Podemos tomar como ejemplo a los conocidos Pitufos, sí, esos pequeños seres azules constantemente perseguidos por Gargamel, del dibujante Peyo; de igual forma, René Goscinny y Albert Uderzo, aunque prolíficos en su trabajo, es Ásterix el Galo el que realmente se reconoce. No podemos olvidar a otros tantos creadores importantes como Quino, dibujante argentino creador de la crítica Mafalda, y Schultz, que con su obra Peanuts llevó a la fama a un perro llamado Snoopy y a su desabrido amo, Charlie Brown. Y así podríamos continuar, pero eso es tema de otro artículo.En México, podemos afirmar que la cultura gráfica de nuestra nación ha permitido el desarrollo de la historieta, aunque por desgracia, ha degenerado en publicaciones de poco contenido cultural que les ha valido la categoría de basura literaria. No obstante, hay ejemplos rescatables. La familia Burrón, de Gabriel Vargas, ha transmitido una cultura y valores propios del mexicano por muchos años; el conocido Rius y sus libros, que son verdaderos ensayos sobre la problemática, los sucesos y la historia de nuestra nación, y creador de personajes como Calzontzin, un indígena crítico del sistema; o Germán Butzé, creador de Los Supersabios, una historieta que por su sencillez y valores fue leída durante muchos años. Y así podemos nombrar a otros creadores, sin dejar de mencionar a Edgar Clément, quien, con el apoyo de CONACULTA, desarrolló su premiada obra Operación Bolívar, una historia fantástica en un México todavía más surrealista de lo que es. A sazón de todo esto, podemos afirmar, sin velo de duda, que la historieta o cómic merece una segunda oportunidad que nos permita apreciarla debidamente, como un medio expresivo, educativo y propagandístico con una lectura dinámica, que si bien es preferido por grupos menos letrados, también narra historias o explica situaciones que en otros medios sería difícil dramatizar de la misma manera. Así, la próxima vez que nos hallemos frente a una de estas publicaciones, acerquémonos a ella; no sólo puede robarnos una sonrisa, sino puede nacernos reflexionar acerca de nuestra realidad. 1. Roman Gubern, El lenguaje de los cómics, Barcelona: Ediciones Península, 1979, pág. 184.2. Humberto Eco, Apocalípticos e integrados ante la cultura de masas, Barcelona: Lumen, 1985, pág. 403.*El autor es diseñador y crítico de cómic.Nota: Este artículo fue publicado originalmente en la revista Algarbía, edición 16, noviembre diciembre de 2004."
http://www.caniem.com/libros/articulo.asp?iArt=223&iType=27
Bueh, verán que ya tienen elementos para pensar... no digan que no están advertidos. Si en pleno desarrollo de una sesión te encuentras con que tu última decepción amorosa se parece a Terry... (este tendría mas onda que el que andaba a caballo, claro, peeeeeerooo..) o que mas que el de los pies ligeros encuentran que la
vida que llevan destruye la base sobre la que están apoyados, siempre pueden tener presentes estos agentes socializadores de los que veníamos hablando...


lunes, marzo 06, 2006



es indudable que ahora se respira mejor... pero que será de aquellos adorables cronopios que se reunían tan solo para compartir sus historias y las formas que tomaban sus dolores y amores?

Adorables cronopios... supe formar parte de esa estirpe...

miércoles, marzo 01, 2006


“La gestalt es mas teatro que psicología”
Fritz Perls

Taller “El cuerpo como espacio de libertad”

La convocatoria al taller responde a una necesidad de poner en practica el conocimiento recibido durante ocho años de estudio y trabajo personal entre los cuales se encuentran dos años de ejercicio profesional de la psicología.
Trabajo personal e investigación realizados desde el intento de hacer propia la actitud gestáltica, con eje en el trabajo con el cuerpo y sobre el ego mediante la herramienta simbólica del eneagrama, dentro del proceso SAT de Claudio Naranjo, estudios de postgrado en psicoterapia gestalt y mas recientemente la iniciación en la Psicología Transpersonal y la Medicina Nativa. Digamos que era ya hora de nacer[1]. Daría la impresión de que hago mucha cosa y sin embargo lo que mi ego desea hacer es acumular información, sin vivir de manera comprometida con la vida.
Realizada esta presentación mía y de mi ego, es preciso ahora advertir que –siguiendo a Claudio Naranjo- tomaré “ego” por “carácter”, a fines didácticos. Así, partiremos de la afirmación de que en la vida infantil, formamos nuestro carácter. Carácter viene del griego “characso” que significa “duro”, “rígido”. Así, el carácter viene a constituirse como una gran “máscara”, un disfraz entero que en algún momento de nuestra vida adoptamos para adaptarnos exitosamente a la vida en sociedad, la cual comienza en la vida familiar. El ego nos permite responder a las exigencias parentales y de las figuras maternas y paternas sustitutas que aparecen durante el proceso de socialización... y se nos queda pegado luego... al cuerpo en primera instancia.
Es así que es en nuestro cuerpo en el que es posible “leer”, tanto en la postura como en el movimiento y la forma en que se “controla” la respiración, a qué demandas está respondiendo ese rol estereotipado con el que nos sobreidentificamos.
Generalmente contamos con un repertorio bastante reducido y rígido de personajes. Pero para poder observar de que manera nuestros personajes han “tomado” nuestro ser como una especie de falso self [2] y hasta qué punto “dirigen” nuestra vida y deciden nuestras acciones, basta solo con tomar una muestra del grupo de participantes y aislarlo para su observación. Tomaré el caso de “X”, quien llega al taller identificada con su malestar.
La propuesta que anuncia el titulo del taller enuncia la idea de que el cuerpo en sí mismo es nuestro espacio de libertad, espacio en el cual “está todo”: solo basta con escuchar sus señales para saber que nos está pasando y solo basta con dejar que él “nos hable” para encontrar las salidas a estados, sensaciones y sentimientos que muchas veces pueden presentarse como “laberínticos”

AUTORREGULACIÓN ORGANISMICA
Luego de la relajación, realizamos un trabajo de armonización de los centros energéticos por medio del impacto de diferentes estilos musicales en cada uno de ellos. Mediante la tarea de atención sostenida se va haciendo figura en cada participante la zona de su cuerpo que se encuentra mas afectada
X en su presentación, nos cuenta de qué manera su ritmo de vida actual, sus actividades laborales y su rol de madre (que también debe desempeñar en su trabajo, pues trabaja con bebes) “castiga” su cintura. Durante la relajación adopta una postura fetal. Mas adelante, durante el segundo momento del trabajo, X elige el rol de “mamá preocupada”, de esa que mantiene en permanente vilo a sus hijos, sin permitirse ni permitir descansar. Luego de la representación del personaje que se ha hecho figura, le solicito que adopte el papel de hija y un sentimiento de melancolía parece sobrevenirle. Durante el cierre se le señala como su sobreidentificación actual con ese rol internalizado de “mamá preocupada” contiene la polaridad “hija sometida”, generando una relación interior “perro de abajo-perro de arriba” que la mantiene en estado de agotamiento pues consume todas sus energías a la vez que no le permite cerrar ningún ciclo.
Se le señala como su cuerpo le expresa que está necesitando descansar, recogerse y permitir que su mamá interior la “acune”, la contenga y que ella misma se puede proveer ese alivio. A veces diez minutos durante el día que nos brindemos para atender las señales que nuestro cuerpo nos da, aflojar tensiones y responder a nuestras demandas puede ser suficiente para recobrar la energía perdida y rearmonizar nuestros centros: recontactar con nuestra sabiduría organísmica.
Existen en terapia gestalt una serie de indicaciones que es necesario seguir en un proceso: hablar en primera persona permite empezar a cambiar el clima psicológico para que la persona paulatinamente se vaya haciendo cargo de aspectos propios que proyecta en el entorno o ayudarle a tomar conciencia de “introyecciones” o aspectos de otro que la persona se ha “tragado enteros” sin digerir. Es un aspecto importante pues permite a la persona empezar a ser responsable, es decir: capaz de responder al ambiente de acuerdo a sus necesidades reales y no a exigencias impuestas que no siente de verdad propias.
De esta manera, se elige responder bajo el principio de espontaneidad desde el ser conciente .Y si somos mas concientes, ganamos espacios de libertad nuestros y para las/os otras/os.©






[1] Deseo agregar para quienes se hallan familiarizados con el trabajo del ego mediante el eneagrama sufi que mas que una necesidad, el “hacer” para quienes nos encontramos en el llamado “hueco oscuro del eneagrama” (el eneatipo cinco en mi caso) significa una exigencia para salir del ego y del “oscurecimiento óntico” en el que dormimos...
[2] Winnicott, D. (1971): "Realidad y juego", trad.: F. Mazía, Gedisa, Barcelona